Piensa en componentes
Una base de verduras, proteína, cereal o legumbre y dos salsas sencillas permite combinar platos distintos sin cocinar desde cero cada día.
Compra con una idea de uso
Antes de añadir un ingrediente al carro, piensa en dos comidas en las que puedas utilizarlo. Así disminuye la probabilidad de que termine olvidado.
Deja una comida abierta
Un plan demasiado exacto suele romperse cuando cambian horarios o planes. Reservar un hueco flexible ayuda a adaptar la semana sin desperdiciar comida.
Aprovecha el congelador
Porciones individuales, pan, caldos y algunas preparaciones básicas pueden convertirse en un margen útil para días con menos tiempo.